2 septembre 2017 par Gerson Bastos

Una experiencia personal y libertadora con el minimalismo

El minimalismo es un concepto que yo seguía antes de conocerlo como un estilo de vida y que lo adopté naturalmente, sin darme cuenta. Recientemente conocí el minimalismo como  movimiento en un documental de Netflix estrelado por Joshua Millburn y Ryan Nicodemus, que se autoentitulan The Minimalists en español, Los Minimalistas.

En su blog, se puede encontrar harto material sobre el tema. Según su definición, “el minimalismo es una herramienta para librarse del exceso de la vida a favor de concentrarse en lo que es importante, para que puedas encontrar felicidad, satisfacción y libertad”.

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Photo de Pexels en Pixabay

“El minimalismo es un estilo de vida que ayuda a las personas a preguntarse qué cosas agregan valor a sus vidas. Al despejar el desorden del camino de la vida, todos podemos dar espacio a los aspectos más importantes de la vida: la salud, las relaciones, la pasión, el crecimiento y la contribución.”, agregan. Cada persona puede adoptar el minimalismo de maneras distintas, pero el resultado es siempre el mismo: una vida con más tiempo, optimización de la plata y más libertad para vivir una vida más significativa.

Por mi experiência personal, yo entiendo que empecé a ser un minimalista cuando me mudé de Brasil a Chile. Yo vivía en una casa no muy grande, pero con espacio suficiente para guardar mucha cosa. Mucho más de lo que yo necesitaba para vivir. Cuando decidí mudarme a Santiago, tenía una restricción de volumen y de peso para transportar, una vez que la empresa en que yo trabajaba estaba pagando por mi mudanza. Yo separé en 4 grandes grupos:

  1. Cosas sin valor: a veces guardamos cosas con miedo de necesitarlas nuevamente en el futuro. Pasan los años y nunca las ocupamos. El peor es que no tenían valor para mí y tampoco podrían ser útiles a nadie más. A la basura! Boté mucha, mucha cosa!
  2. Donación a los pobres: cosas funcionales que ya no ocupamos, aún que no tengan buena apariencia. Toallas y sábanas antiguas, ropas de invierno de los años 90 y shampoos de hotel pueden ser muy útiles a quien vive en las calles. A veces, ofrecer ese tipo de cosa a un amigo o familiar llega a ofender. Ojo con eso!
  3. Donación dirigida a amigos: yo doné 90% de mis libros (substuí por un Kindle) y 100% de mis CDs, DVDs y vinilos (Spotify y Netflix) a mis amigos que coleccionan o que sabía que les gustaría el regalo. Doné equipos electrônicos defectuosos y cables a un amigo que le gusta criar cosas con reciclaje. Cosas que sabía a quién donar directamente, regalé.
  4. Cosas en muy buen estado, sin un interesado directo: Muchas de las cosas a regalar estaban en buen estado, pero yo no sabía a quién regalar y no tendrían valor a quien vive en la calle, por ejemplo, como cuadros, cortinas y electrodomésticos. Empecé a publicar cosas en mi Facebook e increíblemente no encontraba muchos interesados en las cosas y quiénes tenían interés no querían pasar a buscar el bien donado, lo quería recibir en manos (sí, es verdad). Si en esa época existiera úsame.cl, sería perfecto!

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Photo de Liana Mikah en Unsplash

Llegando a Santiago, vi que algunas de las cosas que había traído de Brasil no eran  necesarias como yo creía, y repetí el proceso de 4 pasos descrito anteriormente. Yo seguí con el pensamiento minimalista, siempre pensando si yo realmente necesitaba alguna cosa antes de comprarla, así ahorré mucha plata y espacio en mi departamento. Cuando renuncié a mi trabajo, tenía planes de viajar por el mundo con una mochila y nada más. Nuevamente, repetí el proceso de 4 pasos. A cada vez que se repite el proceso de librarse de sus cosas materiales, más difícil es elegir lo que es realmente indispensable, pero es un ejercicio que vale la pena.

Yo creo que todavía tengo cosas dispensables, pero encuentro que llegué a un nivel de consumismo mucho más bajo que tenía antes de mudarme a Chile. Confieso que ha sido una experiencia muy positiva y que vale la pena intentarlo, pero uno debe conocer a sus límites y respetar los límites de los que viven en su alrededor. El minimalismo debe mejorar tu vida, no hacerla más difícil.

Quieres empezar ahora a ser un poco más minimalista? Publica acá en úsame.cl las cosas que ya no te hacen falta! Puedes arrendar, prestar o donar tus cosas. La basura de uno puede ser el lujo para otra persona.